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lunes, 30 de abril de 2012

Bebe, baila, SUMA Y SIGUE.

Alocada, esta noche no existen los errores.
Durante las próximas ocho horas mis pies se van a mover como si bailar fuera el sueño de toda mi vida.
Beberé hasta la última gota de cada copa, que esta noche no te quiero echar de menos, y la música estará tan alta que no podré escuchar ni mis propios pensamientos.
Durante las última semanas tu nombre ha sido la única palabra que he sabido pronunciar, la única que conocía, ahora he aprendido: bebe, baila, suma y sigue.
Dejaré una nota escrita a mano: esta noche no me esperes despierto, que esta noche voy a aprender a vivir sin ti.
A los adultos que  sueñan con ser niños, y los niños que desean crecer.
Al enamorado de todos los atardeceres, al loco, y al que quiere estarlo.
Queridos bohemios escritores, aventureros, maduros, infantiles, a todos los felices.
Músicos esperanzados, con que el mundo entero tararee cada una de sus letras, mujer que se siente guapa, y por ese simple echo lo es.
Al pacifista que lucha sin armas y consigue la victoria, y al que no la consigue, y a pesar de ello no se rinde.
Personas que ahogan sus penas en alcohol, lo que tienen el corazón roto, y lo curan para volverlo a romper.
A todos ellos gracias.
Gracias por demostrar que la esperanza es lo último que se pierde.
-¿Crees en la magia?
+No lo sé, pero no creo que alguien pueda hacer aparecer un conejo en una chistera de la nada.
-No me refiero a ese tipo de magia, me refiero a la magia de verdad.
+¿Que magia es esa?
-La magia del primer beso, de la canción que siempre suena en el momento oportuno; la magia que no se ve, se siente; los momentos que nunca olvidas, la magia de un te quiero y todas las consecuencias que este conlleva. El brillo en los ojos de una enamorada, las palabras bonitas, los silencios, la verdad y la mentira. La magia de una promesa, de una larga amistad, de un presentimiento y de un sexto sentido. Del talento, la magia de lo único, lo limitado, de la pasión, de las historias con finales felices, y de los finales desastrosos; la magia de las historias sin un final. Mi magia, tu magia, y la de cada uno. Ahora, te pregunto, ¿Crees en la magia?
+Puede ser, no lo se.
-(suspira, y seguidamente la besa) ¿Crees ahora?
+Completamente.
-La magia de un te quiero...
+La magia de un para siempre.